Vivimos tiempos convulsionados, estamos a fines de marzo del 2020 y a la lista de cisnes negros (un cisne negro es algo no esperado que cambia el rumbo de los eventos, y que luego explicaremos en mayores detalles), debemos sumar día a día nuevas anormalidades.


Veníamos de un 2019 con guerra comercial entre las máximas potencias económicas, China y Estados Unidos, desde mitad de año varios países hispano hablantes, España con el asunto Vasco, Ecuador, Chile con estallido social por economías inequitativas y muchas desigualdades, Bolivia y Perú con problemas políticos, Argentina y su deuda con el FMI, Nicaragua con problemas sociales, México y Colombia con temas asociados a los Narco problemas o los Narco gobiernos, Venezuela con la instauración de dictaduras de izquierda, por otro lado del mundo, rusia y arabia saudita iniciando guerra por el precio y la producción del petróleo, ….. bueno además de todo eso, tenemos que sumarle la pandemia del coronavirus, que hace que el escenario económico, social, político, cultural se vea totalmente trastocado, alterado, modificado por este virus a escala mundial.


Nunca antes la humanidad en los últimos 100 años ha sido impactada con tantos eventos en simultáneos que alteran todo nuestro estilo de vida. Conceptos tan disruptivos para nuestras vidas, tales como distancia social, cuarentena, dejar de trabajar, no tocarse, aislar a los ancianos, hablar de grupos de riesgos, cerra los negocios, comprar solo 5 productos a la vez, controlar el movimiento, penalizar el no cumplimiento de las normas ha sido de alto impacto en nuestro estilo de vida, ni siquiera comparables a la gran depresión del año 1929, a lo vivido con la primera o segunda guerra mundial.


Ha quedado claro que hoy es más difícil que nunca predecir el futuro.

Esto hace que el mundo sea más VUCA, acrónimo en inglés de las siguientes palabras: Volatibility (Volátil), Uncertanly ( Incierto), Complexity (Complejo) y Ambiguity (Ambiguo).