Por qué nos cuesta concretar los cambios?



Siempre a principios de año, específicamente para las celebraciones de año nuevo, hacemos un montón de promesas y definiciones de metas para el año que comienza, que aunque estas declaraciones están llenas de buenas intenciones, es cosa de que pasen unos días, para que todo quede en el olvido y haya sido casi algo anecdótico.


Empezar una nueva dieta, aprender un nuevo idioma, hacer ejercicio, regalarse un viaje, cambiar nuestra alimentación por algo más saludable, aprender algo técnico, profundizar algún conocimiento, leer un libro mensual, ejecutar un instrumento musical, conocer más personas, implementar ese proyecto anhelado por mucho tiempo, son poderosas definiciones mentales que muchas veces fallamos en la implementación (me incluyo en varias de esas metas).


"Aprender es Cambiar"


Según el Neurocientista Estanislao Bachrach, cuando le incorporamos nuevos conocimientos y experiencias a nuestro cerebro, le estamos reconfigurando sus carreteras internas, si lo que aprendemos es significativo, e involucramos nuestras emociones en el proceso, también se involucra la mente, provocando un 'cambio' en todo sentido.


Los procesos de cambio para nadie son fáciles, principalmente por que cambiar significa salir de la zona de confort, de la zona de seguridad, y nos pasamos a lo incierto, que inmediatamente el cerebro lo lee como 'peligro, riesgo y que atenta contra la sobrevivencia", enviando los necesarios mensajes al resto del cuerpo.


A nivel de empresa es tan complejo como a nivel personal, los procesos de mejora e incorporación de buenas prácticas demoran por lo bajo 18 meses, cuando se logran implementar los cambios, a veces, simplemente la cultura de la empresa defiende el NO CAMBIO, e imposibilita su implementación.


Personalmente he trabajado en empresas que durante 10 años siguen los mismos procesos de negocios, siendo muy complejo cambiar radicalmente esa lógica interna.


Resumiré estas primeras ideas en los siguientes puntos:


1. El cerebro nos convence de que no somos capaces, que no podemos.


2. No queremos hacerlo, "no estamos interesados en cambiar".


3. No estamos disponibles para practicar, practicar, practicar, por que conlleva un gran esfuerzo físico y mental y muchas veces no queremos pagar ese precio.


Se tienen que dar estas tres condiciones para lograrlo.


Saludos Oscar.