Las Personas se Reinventan, las Organizaciones se Transforman



Uno de los más grandes desafíos para cualquier persona, es la de realizar cambios profundos en sus vidas, entendiendo esto como “partir de nuevo”, “comenzar una nueva etapa de vida”, o simplemente como lo yo lo denomino “querer reinventarse”.


En mi concepto, “reinventarse” es equivalente a lo que vive el capullo y la mariposa, es decir, es otro ser, dejando atrás todas las historias pasadas, buenas o malas, pero siempre dejándolas atrás. En la naturaleza existen muchos seres vivos que de alguna u otra forma, en mayor o menor escala se van reinventando. La serpiente va mudando de piel varias veces en su vida, el renacuajo se transforma en sapo, el capullo en mariposa entre otros ejemplos.


En los seres humanos este tipo de cambios es más complejo, seguramente debido a nuestra renuencia al cambio, ¡¡¡ que duda cabe que no nos gusta cambiar !!! , preferimos quedarnos en la denominada zona de confort o zona conocida, donde podemos desenvolvernos con tranquilidad, certeza y certidumbre.

Siempre me acordaba del video que alguna vez mire sobre si me atrevía a soñar y que me invitaba a salir de la zona de confort.


Gracias a la Consultora inKNOWation por permitir el uso educativo de este video


Si a nivel personal reinventarse es muy complejo (según el neurólogo Estanislao Bachrach en su libro “Ágilmente” una persona requiere casi 3 años para cambiar) puedes imaginarte lo que significa “transformarse” para una empresa, que en términos simplificados es “un conjunto de personas con un fin común”.


En mi experiencia profesional como consultor en la adopción de nuevos marcos de trabajo para la gestión de negocios, desarrollo de software y gestión de cambio, un proceso de cambio en una empresa puede demorar de 12 a 18 meses por lo bajo, o simplemente nunca ocurrir, por lo alto.


Siempre recurro a los estudios de consultoras como Gartner Group que señalaron en algún momento que “el 70% de las empresas fallarán en su intento de concretar su transformación digital, es decir no podrán cambiar y correrán el riesgo de desaparecer por la irrupción de los denominados “Disruptores”, empresas surgidas en el boom de la cuarta revolución digital, en alguna de sus sucesivas olas de transformación.